El verano es una época del año llena de diversión y actividades al aire libre, pero para quienes viven con diabetes y utilizan un sistema de monitoreo continuo de glucosa (CGM), esta temporada puede presentar ciertos desafíos. El sudor, el calor y el contacto con el agua de la piscina pueden afectar la fijación y el funcionamiento de los dispositivos. En este artículo, te proporcionaremos una guía completa con trucos y consejos prácticos que te ayudarán a manejar tu CGM de manera efectiva durante los meses más cálidos.
Trucos de fijación para tu CGM
Uno de los mayores desafíos en verano es asegurar que tu CGM se mantenga en su lugar, especialmente si estás nadando o haciendo ejercicio al aire libre. Aquí te dejamos algunos consejos para mejorar la fijación:
- Uso de cinta adhesiva adicional: Puedes aplicar cinta adhesiva médica o cinta deportiva sobre el sensor. Asegúrate de que la piel esté limpia y seca antes de aplicarla para una mejor adherencia.
- Dispositivos de fijación diseñados para CGM: Existen productos en el mercado específicamente diseñados para mantener tu CGM en su lugar. Estos pueden incluir fundas o protectores que se adhieren al cuerpo y proporcionan estabilidad.
- Colocación estratégica: Intenta colocar el CGM en áreas menos propensas a ser rozadas o mojarse, como la parte superior de la espalda o la parte trasera del brazo.
Cómo manejar el sudor
El sudor puede ser un enemigo para tu CGM. Aquí te damos algunos consejos para manejar esta situación:
- Secar el área con frecuencia: Si eres propenso a sudar mucho, asegúrate de secar el área donde está colocado el CGM varias veces a lo largo del día.
- Uso de desodorantes sin aluminio: Algunos desodorantes pueden causar irritación en la piel y afectar la adherencia del sensor. Opta por opciones sin aluminio que sean más suaves para la piel.
- Ropa ligera: Usar ropa de materiales transpirables puede reducir la producción de sudor y ayudar a mantener la piel seca, lo que beneficia a tu CGM.
Nadar con tu CGM
Si planeas disfrutar de un chapuzón en la piscina, aquí hay algunas recomendaciones:
- Retira el CGM: Si vas a nadar intensamente, considera retirar el CGM antes de entrar al agua y volver a colocarlo una vez que salgas. Asegúrate de tener un medidor de glucosa a mano.
- Protección contra el agua: Para piscinas, en ocasiones puede ser seguro nadar con el CGM, pero revisa las especificaciones del fabricante para ver si es resistente al agua y hasta qué profundidad.
- Utiliza una funda impermeable: Hay fundas especialmente diseñadas que permiten usar el CGM mientras nadas. Asegúrate de sellarlas correctamente para evitar que entre agua.
Revisiones frecuentes
Independientemente de los trucos que utilices, es fundamental que realices revisiones frecuentes de tus niveles de glucosa. El verano puede causar fluctuaciones en tus niveles debido al calor y la actividad física, así que mantente atento y ajusta tus hábitos alimenticios e insulina según sea necesario.
Conclusión
Con un poco de planificación y los trucos adecuados, puedes disfrutar del verano sin que el uso de tu CGM sea un inconveniente. Recuerda siempre consultar a tu médico o educador en diabetes si tienes dudas sobre el uso de dispositivos en condiciones climáticas extremas. ¡Que disfrutes del verano y de tus actividades acuáticas sin preocupaciones!